Un mes sin alcohol: pérdida de peso y efectos en la salud
Hacer un mes sin alcohol, es decir, tomarse una pausa del consumo durante treinta días, se ha vuelto cada vez más habitual. Pero ¿qué ocurre realmente en el cuerpo cuando dejamos el alcohol por un tiempo y qué efectos puede tener en la salud?
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¿Qué es un mes sin alcohol?
Un mes sin alcohol significa abstenerse de consumir bebidas alcohólicas durante 30 días. Muchas personas eligen hacerlo después de un periodo en el que el consumo ha sido más alto o más frecuente de lo habitual, o cuando sienten que el cuerpo necesita un descanso del alcohol, por ejemplo tras las vacaciones, las fiestas o etapas de mucho estrés.
Beber menos alcohol puede conllevar varios beneficios para la salud, como dormir mejor, reducir el riesgo de tensión arterial alta y sentirse mejor en general, tanto física como mentalmente. Muchas personas que prueban un mes sin alcohol cuentan que se sienten con más energía, más despejadas y que duermen mejor. Para algunas, también es una oportunidad para reflexionar sobre sus hábitos con el alcohol y darse un pequeño “reinicio” en su salud.
¿Cómo puede afectar el alcohol al peso?
El alcohol contiene bastante energía, alrededor de 7 calorías por gramo. Esto significa que una copa de vino de unos 150 ml puede aportar aproximadamente entre 100 y 120 calorías, mientras que una cerveza de 330 ml suele contener entre 130 y 150 calorías. Al mismo tiempo, el alcohol no aporta nutrientes ni sensación de saciedad, por lo que estas calorías suelen sumarse al resto de la ingesta diaria. Con el tiempo, esto puede generar un exceso energético y, en consecuencia, aumento de peso.
En algunas personas, el alcohol también influye en el apetito y puede aumentar el deseo de alimentos densos en energía, lo que contribuye aún más a un mayor consumo calórico. Es fácil, por ejemplo, optar por comida rápida o snacks como patatas fritas o frutos secos cuando se bebe alcohol.
Otro aspecto importante es cómo gestiona el cuerpo el alcohol como fuente de energía. Cuando hay alcohol en el organismo, este se prioriza como “combustible”, lo que hace que el uso de grasa y carbohidratos disminuya temporalmente. Por eso, se puede decir que la quema de grasa se pone parcialmente en pausa mientras el alcohol está presente en el cuerpo.
¿Qué ocurre con el peso cuando se deja de beber alcohol?
Para algunas personas, un mes sin alcohol puede traducirse en una pérdida de peso, especialmente si antes el alcohol formaba parte habitual de su día a día. Al eliminarlo, suele reducirse la ingesta calórica diaria sin necesidad de hacer grandes cambios en la alimentación. Esto puede generar un déficit energético, que es una condición necesaria para bajar de peso.
Al mismo tiempo, es importante ser realista. Un mes sin alcohol no garantiza por sí solo una pérdida de peso, ya que el peso corporal depende de varios factores como la alimentación, la actividad física, el sueño y el estrés a lo largo del tiempo. Para algunas personas, el efecto se nota más en forma de mayor energía, mejor bienestar y mejor recuperación que en la báscula.
Alcohol, apetito, hábitos alimentarios y peso
El alcohol puede influir en la regulación del apetito y, en algunas personas, provocar más hambre. También puede activar el deseo de alimentos ricos en energía. Además, el consumo de alcohol reduce el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones, lo que puede afectar tanto a qué comemos como a cuánto comemos.
Cuando se elimina el alcohol, muchas personas notan que resulta más fácil tomar decisiones más conscientes en relación con la comida. En algunos casos, esto se refleja en menos picoteo y en patrones de alimentación más equilibrados, lo que puede ser una ventaja si se busca crear hábitos más saludables y sostenibles.
Alcohol, sueño, recuperación y peso
El alcohol puede empeorar la calidad del sueño, aunque a veces se tenga la sensación de quedarse dormido más rápido. El alcohol puede alterar el sueño REM, lo que hace que el descanso no sea tan profundo ni reparador. El sueño también influye en las hormonas que regulan el hambre y la saciedad, lo que puede dificultar la pérdida de peso.
Ya tras unas semanas sin alcohol, algunas personas empiezan a notar mejoras en la calidad del sueño, y después de unas semanas o meses muchas experimentan tanto un mejor descanso como una recuperación más eficaz.
Reducción del riesgo de enfermedades
Durante mucho tiempo se pensó que pequeñas cantidades de alcohol podían tener efectos positivos para la salud, pero investigaciones más recientes muestran que esta relación es más compleja de lo que se creía. Hoy en día no existe evidencia científica de un nivel de consumo completamente libre de riesgos y, desde una perspectiva de salud, en general menos alcohol implica menor riesgo de enfermedad, ya que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de, entre otras cosas, cirrosis hepática, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. En muchas personas, el alcohol también puede afectar al sistema digestivo, por ejemplo causando molestias o alteraciones en la digestión.
Al mismo tiempo, la mayoría de las personas no bebe alcohol por motivos de salud, sino porque resulta agradable, social y una forma de compartir momentos con otras personas.
Ayuda para dejar de beber alcohol
Si sientes que tu consumo de alcohol se ha vuelto difícil de controlar o que bebes en una cantidad elevada que afecta a tu salud, a tus relaciones o a tu vida diaria, buscar ayuda puede ser un paso importante. Muchas personas encuentran útil apoyarse en amistades, familia o grupos de apoyo con otras personas que también quieren dejar de beber, tanto para mantener la motivación como para no sentirse solas en el proceso. Pedir ayuda no es un fracaso, sino una decisión activa para cuidar mejor de tu salud y tu bienestar.
¿Cómo puede ayudar Yazen?
Muchas personas que quieren perder peso también sienten que quieren o necesitan reducir su consumo de alcohol. La investigación muestra que el tratamiento médico moderno frente a la obesidad no solo puede contribuir a la pérdida de peso, sino también a disminuir el deseo de consumir alcohol al influir en el sistema de recompensa del cerebro.
En Yazen se combina el tratamiento farmacológico con seguimiento médico y apoyo en el estilo de vida, lo que puede ser especialmente valioso para personas que desean perder peso y, al mismo tiempo, crear hábitos más sostenibles en relación con el alcohol.
Resumen
Dejar el alcohol puede tener varios efectos positivos tanto en el peso como en la salud. El alcohol aporta calorías vacías, puede influir en el apetito y el sueño y supone una carga para el hígado.
Reducir el consumo de alcohol puede llevar a una menor ingesta calórica y, en algunos casos, a una pérdida de peso. Otros efectos que muchas personas experimentan son más energía, mejor sueño y una recuperación más eficaz. Al mismo tiempo, es importante tener expectativas realistas. Si se consume mucho alcohol durante varios meses al año, un único mes sin alcohol tiene un efecto limitado. Para obtener los mayores beneficios para la salud, es necesario cambiar los hábitos de consumo a lo largo del tiempo.
Aunque los resultados varían según el estilo de vida y los hábitos, beber menos alcohol a largo plazo puede ayudar a reducir el riesgo de varias enfermedades relacionadas con el alcohol. Para quienes sienten que su consumo es difícil de controlar, una simple pausa suele no ser suficiente. En estos casos, es importante buscar ayuda y apoyo para poder cambiar los hábitos de alcohol de forma duradera.
Exención de responsabilidad: este artículo se ha traducido. La versión original en inglés es la principal. En caso de duda, prevalecerá el texto en inglés.

January 26, 2026
February 4, 2026
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